sábado, 27 de abril de 2013

NO HAY REMONTADA QUE VALGA


Permítanme que me desmarque de los clichés habituales que brotan como setas tras caer estrepitosamente en el primer partido de una eliminatoria. "...Que si remontada", "que si el espíritu de Juanito", que si "90 minutos en el Bernabeu son molto lunghi" y demás tonterías piperas a los que recurre la prensa para continuar manteniéndonos atentos a sus informaciones y comprando sus panfletos aún cuando ya no haya nada que contar.

El Madrid ha muerto en Champions. Esa es la realidad. Haría falta más que un milagro; un milagro y medio, para remontarle al Dortmund un 4-1. Y aunque consiguiera tamaña gesta. Aún nos esperaría el Bayern (ya hasta el Barça suena a rival "deseable") en la final, que es, infinitamente más equipo que el equipo de Westfalia.

Al Madrid este año, le han faltado dos elementos fundamentales, ya no solo para poder superar  a un equipo ordenado y trabajado como el de Klopp, sino para ser merecedor de la Décima.

Una es "actitud". Ya lo avisaba Mourinho durante toda la temporada por activa y por pasiva: "mi equipo carece de actitud". Una falta de actitud que nos ha hecho entregar  la liga de manera prematura, casi caer en octavos de Champions contra el Man Ud y dejarnos remontar un 3-0  favorable en Turquía. Una actitud que en cambio nos sobraba en temporadas anteriores.¿Por qué este año no?. Sencillo. Por un lado tenemos el desgaste interno que el corralito de los campeones del mundo y su particualr pulso con Mou que ha acabado dividiendo el vestuario. El "a este tío hay que echarlo como sea porque me busca un sustituto para la portería, me hace rotar con Varane o no deja que mi novia viaje en el avión del equipo" se impuso dentro del vestuario en plan "o estás con él o con nosotros, y nosotros seguiremos en el Madrid cuando él se vaya", manteniendo a los "indecisos" entre dos frentes sin saber si seguir las instrucciones de su míster o unirse a los que quieren "hacerle la púa" para que se largue.

Por otro la presión interna de los medios, "amiguísimos" del corralito de los campeones del mundo y molestos porque Mou se resista a morir de rodillas como tantos otros entrenadores antes que él. Han conseguido cumplir su propia auto profecía: Mou se irá al final de temporada. aún con contrato hasta el 2016. Y se va no porque así lo tuviera pensado desde el principio, sino porque esto no hay quien lo aguante. Ni para él, ni para su sustituto, ni para nadie. No lo pudo dejar más claro recientemente Michael Laudrup, cuando le preguntaron sobre la posibilidad de suplir a Mou: "entrenar al Real Madrid es un sueño siempre que no quieran echarte desde el minuto 1". A Mourinho se le ve cansado, desilusionado y sin ganas de inventar. Ha desistido definitivamente y ya piensa en el Chelsea. Y es cierto que tanto en Inglaterra como en Italia sufrió la presión de los medios. Pero también tuvo su reconocimiento. Aquí en cambio se ha encontrado con un nido de ratas corporativistas que reman en post de un objetivo común y que para asombro del propio Mou, cuenta con el beneplácito de algunos que se hacen llamar "símbolos madridistas" aún cuando vaya en contra de los intereses de su equipo.

Pero hablamos de dos elementos fundamentales por el que la Champions está perdida y la remontada imposible. Ese segundo elemento es lo poco trabajado tácticamente que está el equipo. El Borussia sobre el papel es muy inferior al Real Madrid, y sin embargo tácticamente es 100 veces superior. El baño táctico que nos propinó Klopp en su estadio supuso una auténtica lección: esa presión agobiante en todo el campo, la manera de cortar la salida del balón en contraataque, esas lineas ajustadas milimétricamente buscando el apoyo del "2 contra 1"...ni en sueños estamos cerca de alcanzar tanta belleza táctica. Sólo el pretendido culé Hummels no estuvo a la altura, y gracias a ello pudimos hacer nuestro único gol.

 Preveo que este martes, el Madrid saldrá como una moto a zamparse al Borussia, pero volverá a estrellarse contra el mismo muro. Este año está nuevamente perdido, y lo que nos espera tras la marcha de Mou, no será mucho mejor.